Suiza iniciará en octubre la primera red de reparto con drones

Suiza se ha puesto a la cabeza en lo que a innovación de transporte con drones de refiere. Y es que, mientras que compañías multinacionales como Amazon experimentan para conseguir un sistema de reparto empleando estos vehículos aéreos no tripulados, Suiza ha anunciado que en octubre activará una red de reparto con drones propia. Eso sí, no esperéis paquetes personales surcando los cielos suizos; de momento, la logística inicial se centrará en el traslado de muestras sanguíneas y material sanitario.

Ha sido la compañía Matternet, asentada en California, la encargada de diseñar la red, el sistema de transporte y los drones que participarán en ella. Para ello han recibido el permiso para “operar drones sobre áreas densamente pobladas“ por parte de las autoridades suizas. Se trata del primer permiso de esta clase expedido en el mundo, un gran paso adelante.

Los drones que operen en esta red despegarán y aterrizarán en las ‘Matternet Station’, mini-helipuertos de 2 metros cuadrados que pueden instalarse en los tejados o a ras del suelo fuera de las instalaciones.

¿Pero cómo funciona exactamente este sistema? Mediante una sencilla aplicación que se usa para introducir los detalles de cada envío. Los items que se vayan a transportar se dejan en las cajas que hay en las Matternet Stations antes de ser introducidas en los drones. Y de ahí el aparato despega y volará hasta su destino, entregando la carga tras ser escaneados con un código QR. La distancia máxima actual a la que un dron se desplazará es de 20 kilómetros, a una velocidad de 70 km/h y cada vez que aterrice se le cambiará la batería para estar siempre activo.

El siguiente paso de Matternet será poner estaciones de reparto al lado de tiendas de alimentación, gasolineras, etc. ¿Están los suizos a punto de recibir sus pedidos de comida rápida vía dron? Nos queda muy poco para descubrirlo.

Drones en búsqueda de vertidos en el mar

La localización de residuos vertidos en el mar es de una necesidad acuciante, y gracias a los drones esta tarea podría reducirse de forma considerable. Así lo han anunciado los encargados del proyecto «Brainport», un grupo de siete ingenieros especializados tanto en drones como en satélites y procedentes de las empresas Airestudio e Ibermática.

Tras más de un año de trabajo en Álava, el equipo de Brainsport está más encaminado que nunca a facilitar las tareas de Salvamento Marítimo o autoridades portuarias, enfocándose especialmente a la preservación del medio ambiente acuático. El proyecto acaba de entrar en su segunda fase, de una duración prevista de seis meses. “Ahora estamos empezando a tantear el mercado para ver las posibilidades de venta y cuáles son las necesidades concretas de cada usuario de este servicio“, ha explicado el ingeniero de Airestudio Lorenzo Díaz de Apodaca.

En esta iniciativa, que cuenta con el apoyo económico del Gobierno Vasco, Airestudio se encarga del tratamiento de la información, mientras que Ibermática del desarrollo informático. Gracias al intercambio de información, se pueden incorporar nuevas herramientas al sistema. “Cuando le llegan las fotos el software inteligente va marcando diferentes patrones: vertidos de crudo, barcos, la costa, etc.” explica Aitor Moreno de Ibermática.

El funcionamiento del sistema es sencillo. Se establecen patrones de comportamiento que permitan identificar en una imagen sacada por los drones un vertido en el agua. Así, se activa un protocolo que deriva en una alerta automática ante la localización de un posible vertido. Además, prevé la evolución de un contaminante en las siguientes horas. El equipo del proyecto está diseñando además una plataforma para rastrear continuamente las rutas marítimas más transitadas mediante satélites para acelerar la localización de los vertidos.

Asistencia médica a base de dron

Los drones están logrando hacerse un hueco en nuestro día a día con suma facilidad. No importa que sea por ocio, trabajo o incluso porque sea el nuevo medio que utilizará la DGT para controlar nuestra conducta en carretera. El caso es que los drones apuntan a convertirse en tecnología vital en el futuro más cercano, y eso toca muchas áreas, como por ejemplo el de la asistencia médica.

La American Journal of Clinical Pathology ha publicado un estudio en el que plantean el uso de los vehículos aéreos no tripulados para transportar recursos sanitarios a zonas poco accesibles o aisladas. Para ello han puesto como ejemplo un vuelo realizado en el desierto de Arizona, en el que un dron transportó sangre durante tres horas de vuelo. La pregunta es, ¿cómo soportó la sangre un trayecto tan largo, a una temperatura extrema como la del desierto? La respuesta es sencilla, y es que el dron llevaba un enfriador especial para combatir tanto el calor ambiental como el que desprendía el motor. La sangre se mantuvo a 15 grados menos de la temperatura exterior, llegando a su destino en perfectas condiciones.

Sin embargo, no es el único caso conocido. La californiana Zipline ya tiene experiencia en suministrar medicinas, sangre u otros recursos de emergencia a Ruanda gracias al uso de drones especiales. Tras recibir una llamada de emergencia, la empresa es capaz de entregar los recursos en un plazo de entre 15 y 30 minutos. Zipline inició su proyecto en octubre de 2016 y hasta ahora han entregado unas 2.400 unidades de sangre.

Otro estudio, esta vez de la Asociación Médica de Estados Unidos, ha demostrado que los drones pueden llegar hasta 17 minutos antes a un destino que una ambulancia. En dicho estudio, iniciado en octubre de 2016, instalaron desfibriladores que pesan menos de un kilo y colocaron una cámara y un dispositivo GPS para seguir la ruta del dron. Con resultados muy favorables, los investigadores pretenden empezar a asistir a las víctimas de paros cardíacos de esta forma.

Hay muchos más ejemplos que podríamos mencionar, todos con resultados positivos que demuestran que, bien empleados, los drones podrían ser una herramienta fundamental para salvar vidas.

Un registro global de drones para la ONU

El registro de todos los drones en una base de datos a nivel global. Eso es lo que busca la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de las Naciones Unidas para poder identificar y controlar con facilidad a los propietarios y operados de los aviones no tripulados.

Con esta base de datos, la OACI sería capaz de acceder a la información sobre los distintos usuarios con suma facilidad, en caso de que uno o varios drones hubieran sido empleados en actos ilegales como el contrabando. Hay que tener en cuenta que la OACI no tiene poder sobre la regulación de los drones en cada país, por lo que su intervención serviría únicamente para dar apoyo a las autoridades locales.

De momento sigue siendo un misterio qué instituciones podrían llevar a cabo este registro global, una tarea que la OACI no ha descartado realizar pero que podría disparar las críticas de los usuarios celosos de su privacidad. Así ha sido el caso de Estados Unidos, donde la Administración Federal de Aviación (FAA) ya propuso crear una base de datos similar, provocando una reacción negativa por parte de los usuarios que acabó con la anulación de la iniciativa.

Por su parte, los fabricantes de drones consideran que una legislación mundial como la que propone la OACI es la mejor opción. “Están preocupados de que Europa cree un conjunto de normas, Estados Unidos un segundo y China un tercero” ha explicado el director de la organización, Stephen Creamer. “Y tienen que construir un dron de forma diferente en estos diferentes entornos”. Con la regulación ofrecida, los usuarios podrían usar sus drones en otras partes del mundo sin arriesgarse a infringir alguna ley extranjera, lo cuál no será sería una ventaja para ellos, sino también para las compañías encargadas del proceso de fabricación.

Sólo queda esperar para ver si esta base de datos acaba llevándose a cabo, o si la propuesta termina cayendo en saco roto como en Estados Unidos.

 

 

 

 

 

La DGT incorporará drones para dar caza a los infractores

Los drones serán la nueva herramienta de la Dirección General de Tráfico (DGT) para dar caza a los infractores en las carreteras españolas. Así lo han anunciado recientemente, asegurando que el plan permitirá “importantes mejoras en la seguridad vial”.

Como parte de este plan estratégico para mejorar el control del tráfico y su regulación, se podrá escoger el medio aéreo que mejor se adapte a la tarea a desempeñar, ya sea avionetas de ala fija o los ya mencionados drones. Tráfico pretende combinarlos con la actual flota de helicópteros Pegasus, renovando las unidades más obsoletas.

Por ahora este plan sólo se halla en fase de pruebas, pero en poco tiempo serán una realidad. ¿Pero por qué drones? El motivo de haber escogido estos vehículos no tripulados se debe a dos factores clave: a que son muchos más económicos que los helicópteros empleados actualmente, y que pueden volar en condiciones insoportables para los pilotos de vehículos tripulados.

Este plan ya lleva tiempo preparándose en Francia, donde durante diez semanas se han probado dos prototipos de estos vehículos en la región de l’Oise. La conclusión es la misma, que económicamente el salto es vital, por lo que se podría vigilar muchos más tramos peligrosos con la misma inversión.

“Este tipo de aeronave podría complementar el resto de medios aéreos y terrestres con los que contamos y ampliar la actual cobertura de vigilancia área del tráfico en carretera para determinados operativos y para el control de conductas de riesgo en las vías” ha explicado Gregorio Serrano, director de la DGT.

Así que sí, muy pronto habrá dos cosas claras: las multas nos vendrán caídas del cielo y no servirá de nada reducir la velocidad al acercarnos a un radar. Sólo queda esperar para ver el impacto que el uso de drones tiene en la recaudación anual de la DGT.

 

Drones en pro del medio ambiente

Las potenciales utilidades de los aviones no tripulados no dejan de crecer. El uso de drones promete traer multitud de cambios en los próximos tiempos, ya no sólo a nivel técnico o de ocio, sino también en términos de protección del medio ambiente. ¿El caso más reciente? El del cuidado del aire en la ciudad china de Dongguan.

Considerada una de las “ciudades-fábrica” con más producción de China (abastece diversos bienes a todo el mundo), Dongguan es también un nido de contaminación, un problema que no tiene fácil arreglo. Con más de 900.000 fábricas registradas, la calidad del aire en Dongguan deja mucho que desear. ¿La solución? El uso de drones para mejorar la calidad de dicho aire.

Concretamente, lo que estos drones hacen es volar a aproximadamente unos 100 metros de altura, estando equipados con unos sensores especiales capaces de detectar ocho sustancias contaminantes del aire. Por ejemplo, químicos orgánicos, dióxido de sulfuro, dióxido de nitrógeno y partículas 2.5. Además, transmiten su posición y los datos detectados por dichos sensores. De esta forma, en menos de media hora generan un mapa con los niveles de sustancias contaminantes. En caso de necesitarse intervención, envían una notificación a los funcionarios de medio ambiente, que son responsables de ponerse en contacto con la fábrica causante de esos niveles anormales e imponer sanciones.

El uso de estos drones con sensores arrancó a principios de 2017, siendo una evolución del anterior modelo que únicamente sacaba fotografías.

Scifly Tech es la desarrolladora de los drones junto con la Guangdong IntelFlight UAV Ltd. Su fundador, Jiang Shutong, asegura que una de estas máquinas es capaz de realizar el trabajo de más de 60 inspectores de medioambiente. Un ejemplo más de cómo la tecnología de drones puede cambiar nuestro día a día.

 

 

 

 

La primera gran feria de drones para agricultura y medio ambiente se celebrará en Sevilla

La primera cita profesional especializada en la aplicación de drones a la agricultura y el medio ambiente, Unvex Eco-Agro, ya tiene fecha y emplazamiento. Será en Sevilla, en concreto en el Palacio de Exposiciones y Congresos Fibes, donde profesionales de este mundo pondrán contrastar experiencias y buscar soluciones para implementar esta tecnología puntera en el sector de la agricultura, “uno de los grandes beneficiados de esta nueva serie de herramientas”. La fecha escogida: del 9 al 11 de octubre.

En la exposición, abierta al público, se podrán ver diferentes sistemas, equipos y servicios para el agricultor, y además se celebrarán conferencias que girarán en torno a cuatro mesas de debate en las que se tocarán los temas más candentes de este sector. Por ejemplo, los resultados reales obtenidos hasta la fecha, la legislación en España y Europa, la tecnología y el negocio. En dichas conferencias participarán ponentes procedentes de instituciones como la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, la Agencia IDEA o el órgano regulador Agencia Estatal de Seguridad Aérea, pasando por asociaciones de agricultores usuarios, centros de I+D, universidades y empresas. Tras los debates se celebrarán talleres donde se abordarán en profundidad aspectos técnicos, propuestas tecnológicas y soluciones concretas.

Como complemento, el día 11 se desarrollará un programa de exhibiciones reales con diferentes plataformas, drones y RPAS, sensores para distintas aplicaciones y sistemas de mayor envergadura para seguridad. Dichas exhibiciones se realizarán en el centro Atlas de Villacarrillo (Jaén), que ofrece la posibilidad de realizar vuelos fuera de vista o más allá del horizonte.

Unvex Eco-Agro será “un escaparate único, una oportunidad para concienciarse de que los drones son aliados de una agricultura más eficiente y unos recursos naturales mejor protegidos”, aseguran sus organizadores.

Podéis consultar más detalles sobre Unvex Eco-Agro a través de su página web.

Salto de dron, lo nuevo en tecnología de drones

A estas alturas no nos sorprenderá saber que los usos potenciales de los drones siguen multiplicándose. El último avance los ha realizado la empresa letona Aerones, especializada en aparatos capaces de levantar grandes pesos, que recientemente ha presentado un dispositivo capaz de subir a un ser humano a una altura suficiente como para lanzarse con paracaídas.

Así es, el “salto de dron” ya es posible. Un aparato con 28 rotores levantó al paracaidista letón Ingus Augstkalns hasta una altura de 330 metros, desde donde saltó. Se trata de un dron capaz de levantar 200 kg de peso y que también puede servir para hacer snowboard o wakeboard.

Además, sus aplicaciones no se limitan a los deportes extremos. La empresa cuenta con otro modelo que maneja una manguera, siendo capaz de dar soporte en la lucha contra incendios en entornos complicados.

Este “dron-bombero” puede levantar una manguera mucho más alto de lo que es capaz un camión de bomberos y dirigirla contra un foco de fuego. El ensayo más reciente con este dispositivo se realizó en la estación de bomberos de Aizkraukle. La compañía ha explicado que el dron es capaz de levantar 145 kg de peso y volar durante 30 minutos. Podría llegar a subir a 300 metros de altura, lo que podría potenciar sus aplicaciones para apagar incendios e incluso para rescatar personas.

La guerra de los drones: ya hay 2.500 operadores y quieren una nueva ley

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), el organismo que regula el vuelo de vehículos aéreos no tripulados (UAV, por sus siglas en inglés), ha actualizado el listado de empresas y pilotos registrados como operadores de dron y ha constatado que en España la actividad se ha disparado: se ha llegado ya a los 2.513 operadores.

Se trata de una evolución rapidísima, si tenemos en cuenta que la ley que regula el uso de drones profesionales en España entró en vigor hace menos de tres años, en octubre de 2014, cuando sólo había 31 empresas y pilotos dados de alta.

La empresa Aerial Insights, que crea software para procesar imágenes generadas por drones, ha identificado varias tendencias en el mercado. Como, por ejemplo, que el ritmo de crecimiento no se ha aminorado: en España iniciamos el año con 1.638 operadores y se ha mantenido un incremento de más de cien registros al mes, lo que hace muy probable que 2017 se cierre superando los 3.000 agentes.

Drones por Comunidad Autónoma

Drones por Comunidad Autónoma

Según sus datos, casi la mitad de operadores se concentran en tres comunidades autónomas, Madrid, Andalucía y Cataluña, con independencia de dónde hacen después los trabajos. Lidera la capital, con 460 operadores; le sigue Andalucía, con 400, y Cataluña cierra el podio, con 345. Valencia y Galicia tienen también un rol destacado, tanto como en número de empresas como por formación de pilotos, mientras que Melilla (2) y Ceuta (1) son las comunidades menos representadas en el ranking.

En todo caso, la mayoría de comunidades autónomas, salvo las líderes, han crecido de forma bastante homogénea, con una fuerte proliferación desde el segundo trimestre de este año.

Fotografía y filmaciones

Casi la totalidad de los operadores registrados se dedica a tres ámbitos de actuación: fotografía, vídeo y levantamientos aéreos (topografía, fotogrametría, etc). A gran distancia le siguen otras actividades como observación y vigilancia aérea, emergencias, investigación, exploración, publicidad aérea, trabajos fitosanitarios y otros ámbitos.

La mayor parte de los drones se utiliza para fotografía y vídeo.

La mayor parte de los drones se utiliza para fotografía y vídeo.

El de los drones es un sector tan joven que una de cada tres empresas tiene menos de un año de actividad, y menos de la mitad no ha cumplido los tres años. Y son, en casi 4 de cada 10 casos, autónomos. El 85% del total tiene sólo entre uno y cinco empleados.

También es un sector con una relativa falta de actividad. Un 21,7% de las empresas afirma que no ha facturado nunca, y más de la mitad (53%) realiza menos de 10 trabajos al año, menos de uno al mes.

“Este sector está formado por pioneros, y como tales corremos riesgos. Estamos convencidos de que las cifras mejorarán, porque ser piloto de drones es una profesión en alza, pero como en todos los sectores con un alto nivel de innovación y tecnología tan novedosa, llevará algo de tiempo”, explica Fernando Navarro, CEO y fundador de Aerial Insights.

Los operadores de drones cuentan con distintos tipos de herramientas y la suya es una de ellas. “Somos una mezcla de dropbox, Flickr y empresa de big data para drones. Hemos desarrollado nuestra propia plataforma para resolver los problemas asociados con las imágenes de dron. Por ejemplo, cuando vuelas para cubrir una zona de 20 o 30 hectáreas sacas cientos de fotos, miles si hablamos de cámaras térmicas. Nuestra tecnología facilita que los operadores puedan centrarse en volar”, explica Navarro.

Su empresa trabaja ya para varios cientos de empresas del sector y ha procesado miles de mapas en doce países distintos de hispanohablantes, a los que aportan el soporte en castellano. Pero existen otras herramientas, como IcarusRPA, una app que permite conocer con precisión dónde se pueden volar drones sin incumplir la normativa española.

A la espera de la nueva ley

El sector está esperando un cambio en la legislación como agua de mayo, y el runrún sobre una nueva ley es hoy más intenso que nunca. “El decreto ley nació en su momento con prisas porque el sector iba más rápido que la regulación. Pero aunque fue necesario en su momento la industria cree que es excesivamente restrictivo”, explica Navarro.

Según él, las empresas esperan a que la AESA apruebe un borrador que tiene sobre la mesa desde hace tiempo y que permitirá volar drones en situaciones que por ahora no lo permiten. Por ejemplo, según la ley sólo se puede volar por debajo de los 120 metros, siempre de día, nunca sobre gente y nunca sobre infraestructuras sensibles o parques nacionales, salvo permiso expreso.

Una de las medidas más esperadas, además de la posibilidad de volar de noche, es realizar vuelos sobre aglomeraciones, edificios y reuniones de personal al aire libre siempre y cuando la masa máxima al despegue de la aeronave no sobrepase los 10 kilos, se mantenga la aeronave dentro del alcance visual del piloto y no se sobrepasen los 120 metros de altura ni los 100 metros en horizontal con la posición del piloto.

Aunque se habla de un miedo de un uso de drones para acciones terroristas, para Navarro sería como prohibir las furgonetas o los cuchillos de cocina. “No hay que pensar ni en terrorismo, un simple accidente de un aparato que cae desde más de cien metros puede causar muchos problemas, y a la gente que está al margen de la ley le da igual. Al menos los operadores de drones están registrados, hay una matrícula, y tienen que hacer una declaración responsable sobre dónde va a volar o pedir permisos específicos”, indica.

Lo que la nueva ley no cambiará con la nueva ley es la obligación de que quienes vayan a desempeñar una actividad profesional con drones deban acreditar conocimientos teóricos, prácticos y aportar un certificado médico. Lo ideal es sacar esos títulos a través de academias certificadas por la AESA, que es la que valida finalmente estos resultados.

“Hemos hablado con cientos de empresas y hay mucha necesidad de la nueva ley. Nos dicen, por ejemplo, que debido a los espacios de exclusión o por los corredores aéreos, en las islas no tienen apenas espacio para volar. Madrid, además, es un corredor aéreo inmenso, al igual que Barcelona”, concluye.

Sobre la falta de empresas en el área de vigilancia de infraestructuras, Navarro explica que se debe a que “hay pocas empresas pero que trabajan mucho”. Según él, hay unas pocas empresas que se encargan de las inspecciones de instalaciones fotovoltaicas, líneas eléctricas o aerogeneradores. Las grandes compañías las subcontratan, en algunos casos mientras desarrollan sus propios equipos de drones o como complemento a los que ya tienen

Texto original: “La guerra de los drones: ya hay 2.500 operadores y quieren una nueva ley”, “http://www.elespanol.com/” 

CIVILDRONE Accede a la Segunda Fase del Proyecto Katana

El equipo de agricultura de CIVILDRONE preparó un vídeo de 2 minutos, para el Proyecto Katana, sobre los proyectos de supervisión de cultivos con drones en Galicia. Hasta la fecha los trabajos se han centrado en el seguimiento de cultivos de arándanos, pero el objetivo es implementarlo a otros cultivos similares.katana CIVILDRONE

La problemática asociada a estos trabajos de supervisión se concentra en el postprocesado de las imágenes de las cámaras multiespectrales. Este paso, en el que se interpretan las imágenes y se determinan las necesidades de cada planta o zona de cultivo, es el más importante y el menos automatizado.

Con el objetivo de diseñar nuevas herramientas que faciliten y agilicen la tarea de los ingenieros agrónomos, CIVILDRONE se presentó en marzo al Proyecto Katana 2017.

Enlace Proyecto Katana:

katanaproject.eu

Esta competición se basa en la propuesta de nuevas ideas y proyectos de agrobusiness dentro del plan europeo H2020. Para participar había que presentar un vídeo de 2 minutos que incluimos a continuación.

¡Enhorabuena Equipo CIVILDRONE!

Esperamos que podáis aprovechar esta magnífica oportunidad para implementar una herramienta que mejore la viabilidad y fiabilidad del uso de drones en la agricultura.