Los drones se preparan para moverse en la oscuridad gracias a retinas artificiales

Si a día de hoy los drones se enfrentan a un problema, esa es la “visibilidad” a la hora de maniobrar. Actualmente los vehículos aéreos no tripulados dependen del uso de GPS, teniendo que moverse lentamente para reconocer el entorno, y de la cantidad de luz que haya para moverse de forma completamente autónoma. Algo que puede cambiar muy pronto.

Un grupo de investigadores compuesto por miembros tanto de la Universidad de Zurich como del NCCR Robotics están trabajando en formas para que los drones puedan moverse en la oscuridad. Por el momento están trabajando en un proyecto donde se intenta utilizar un modelo de cámara de última generación con un funcionamiento similar al del ojo humano. Gracias a esto el dron puede ‘ver‘ lo que tiene a su alrededor de forma mucho más rápida, tanto cuando se mueve a gran velocidad como cuando las condiciones de luz son muy cercanas a la oscuridad absoluta.

¿Pero cómo lo consiguen? Con la retina de la propia cámara, que no necesita hacer uso de una captura de luz completa para generar una imagen lo suficientemente clara. “El vídeo tradicional se puede dividir en una serie de fotogramas que contienen información rica a nivel de píxeles sobre el brillo y el color. Las cámaras de eventos, por el contrario, sólo comparan el brillo en cada píxel de un momento a otro” ha explicado  Davide Scaramuzza, Director del Grupo de Robótica y Percepción de la Universidad de Zurich.

Todo apunta a que el futuro de los drones es muy prometedor, gracias a la multitud de avances e investigaciones que se están realizando en este campo.

Los primeros taxi-drones cruzan el cielo de Dubai

Los drones han demostrado su utilidad en varios ámbitos, desde observación del terreno a ocio, pasando por reparto o análisis de la contaminación ambiental. Y el próximo paso es que realicen funciones de transporte de pasajeros. En Dubai, los primeros taxi-drones ya sobrevuelan el cielo, aunque sólo sea a modo de prueba.

Estos taxis voladores, drones diseñados por la compañía alemana Volocopter, vuelan a una altura de 200 metros durante cinco minutos. El objetivo es que sean capaces de volar hasta un máximo de 30 minutos. Se tratan de pequeños helicópteros de dos plazas con un aro equipado con 18 propulsores. Cuentan con baterías de reserva, rotores y dos paracaídas, para intentar paliar las consecuencias de posibles accidentes.

La idea es que estos taxi-drones partan desde un “voloport” a otro. Estos pequeños aeropuertos para vehículos aéreos no tripulados estarían repartidos por toda la ciudad. La población usaría una app de sus dispositivos móviles para llamar a los drones, que no tendrían conductor. Como es de esperar, el precio por uno de estos trayectos será bastante más elevado que el de un taxi normal, pero ¿quién sabe si en un futuro se rebajarán los costes y se convierta en la nueva alternativa de transporte?

El vuelo de prueba inaugural se celebró recientemente, siendo presidido por el príncipe heredero de Dubai, el jeque Hamdan bin Mohammed.

Se espera que estos taxis-drones empiecen a ser utilizados por el público general dentro de cinco años. La pregunta es, con tanta polémica entre Taxis y Ubers… ¿Cómo se tomará el gremio de taxistas la llegada de este nuevo competidor? Lo veremos, tiempo al tiempo.

Si te cae un dron en la cabeza, ¿te mata?

Que los drones están cambiando el panorama actual de múltiples formas es noticia vieja. A nivel visual, de ocio, de reparto, de auxilio y asistencia… Pero como toda nueva tecnología, esta sujeta a una serie de riesgos. ¿Por ejemplo? Que uno de estos vehículos aéreos no tripulados te caiga encima. ¿Con consecuencias mortales? Eso es lo que ha querido saber un grupo de investigadores entre los que se incluyen ingenieros biomédicos y expertos en mecánica.

En el estudio, al que podáis echar un vistazo en el siguiente enlace, estos investigadores han hecho pruebas con tres modelos de drones (DJI Phantom 3, DJI Inspire 1 y DJI S1000+), con un peso que oscila entre los 1,2 y los 11kg. Por ejemplo, han estrellado los drones contra maniquíes siguiendo un vuelo en horizontal a un máximo de 70 km por hora, o los han impacto en vertical en caída libre desde una altura de 5,5 metros.

Según la AIS, la Escala Abreviada de Daño, que va desde el 1 (daño ligero) al 6 (daño mortal), el daño de sufrir un daño de grado 3 (serio) es del 11,6% en caso de choque en horizontal, y de más de un 50% en caso de caída libre en vertical. Por lo tanto, en teoría si te cae un dron encima no hay consecuencias mortales. Repetimos, en teoría, ya que como es bien sabido, en los accidentes hay multitud de factores que pueden provocar que sean letales o no. Por ejemplo, el peso del dron incrementa la gravedad de las lesiones que provoca.

Actualmente los drones están regulados como vehículos aéreos, siendo obligatorio en muchos países poseer el título de piloto para poder manejar uno. Con estudios como este, parece que de momento esa regulación está justificada. ¿Cambiará en un futuro?

 

Suiza iniciará en octubre la primera red de reparto con drones

Suiza se ha puesto a la cabeza en lo que a innovación de transporte con drones de refiere. Y es que, mientras que compañías multinacionales como Amazon experimentan para conseguir un sistema de reparto empleando estos vehículos aéreos no tripulados, Suiza ha anunciado que en octubre activará una red de reparto con drones propia. Eso sí, no esperéis paquetes personales surcando los cielos suizos; de momento, la logística inicial se centrará en el traslado de muestras sanguíneas y material sanitario.

Ha sido la compañía Matternet, asentada en California, la encargada de diseñar la red, el sistema de transporte y los drones que participarán en ella. Para ello han recibido el permiso para “operar drones sobre áreas densamente pobladas“ por parte de las autoridades suizas. Se trata del primer permiso de esta clase expedido en el mundo, un gran paso adelante.

Los drones que operen en esta red despegarán y aterrizarán en las ‘Matternet Station’, mini-helipuertos de 2 metros cuadrados que pueden instalarse en los tejados o a ras del suelo fuera de las instalaciones.

¿Pero cómo funciona exactamente este sistema? Mediante una sencilla aplicación que se usa para introducir los detalles de cada envío. Los items que se vayan a transportar se dejan en las cajas que hay en las Matternet Stations antes de ser introducidas en los drones. Y de ahí el aparato despega y volará hasta su destino, entregando la carga tras ser escaneados con un código QR. La distancia máxima actual a la que un dron se desplazará es de 20 kilómetros, a una velocidad de 70 km/h y cada vez que aterrice se le cambiará la batería para estar siempre activo.

El siguiente paso de Matternet será poner estaciones de reparto al lado de tiendas de alimentación, gasolineras, etc. ¿Están los suizos a punto de recibir sus pedidos de comida rápida vía dron? Nos queda muy poco para descubrirlo.

Drones en búsqueda de vertidos en el mar

La localización de residuos vertidos en el mar es de una necesidad acuciante, y gracias a los drones esta tarea podría reducirse de forma considerable. Así lo han anunciado los encargados del proyecto «Brainport», un grupo de siete ingenieros especializados tanto en drones como en satélites y procedentes de las empresas Airestudio e Ibermática.

Tras más de un año de trabajo en Álava, el equipo de Brainsport está más encaminado que nunca a facilitar las tareas de Salvamento Marítimo o autoridades portuarias, enfocándose especialmente a la preservación del medio ambiente acuático. El proyecto acaba de entrar en su segunda fase, de una duración prevista de seis meses. “Ahora estamos empezando a tantear el mercado para ver las posibilidades de venta y cuáles son las necesidades concretas de cada usuario de este servicio“, ha explicado el ingeniero de Airestudio Lorenzo Díaz de Apodaca.

En esta iniciativa, que cuenta con el apoyo económico del Gobierno Vasco, Airestudio se encarga del tratamiento de la información, mientras que Ibermática del desarrollo informático. Gracias al intercambio de información, se pueden incorporar nuevas herramientas al sistema. “Cuando le llegan las fotos el software inteligente va marcando diferentes patrones: vertidos de crudo, barcos, la costa, etc.” explica Aitor Moreno de Ibermática.

El funcionamiento del sistema es sencillo. Se establecen patrones de comportamiento que permitan identificar en una imagen sacada por los drones un vertido en el agua. Así, se activa un protocolo que deriva en una alerta automática ante la localización de un posible vertido. Además, prevé la evolución de un contaminante en las siguientes horas. El equipo del proyecto está diseñando además una plataforma para rastrear continuamente las rutas marítimas más transitadas mediante satélites para acelerar la localización de los vertidos.

Asistencia médica a base de dron

Los drones están logrando hacerse un hueco en nuestro día a día con suma facilidad. No importa que sea por ocio, trabajo o incluso porque sea el nuevo medio que utilizará la DGT para controlar nuestra conducta en carretera. El caso es que los drones apuntan a convertirse en tecnología vital en el futuro más cercano, y eso toca muchas áreas, como por ejemplo el de la asistencia médica.

La American Journal of Clinical Pathology ha publicado un estudio en el que plantean el uso de los vehículos aéreos no tripulados para transportar recursos sanitarios a zonas poco accesibles o aisladas. Para ello han puesto como ejemplo un vuelo realizado en el desierto de Arizona, en el que un dron transportó sangre durante tres horas de vuelo. La pregunta es, ¿cómo soportó la sangre un trayecto tan largo, a una temperatura extrema como la del desierto? La respuesta es sencilla, y es que el dron llevaba un enfriador especial para combatir tanto el calor ambiental como el que desprendía el motor. La sangre se mantuvo a 15 grados menos de la temperatura exterior, llegando a su destino en perfectas condiciones.

Sin embargo, no es el único caso conocido. La californiana Zipline ya tiene experiencia en suministrar medicinas, sangre u otros recursos de emergencia a Ruanda gracias al uso de drones especiales. Tras recibir una llamada de emergencia, la empresa es capaz de entregar los recursos en un plazo de entre 15 y 30 minutos. Zipline inició su proyecto en octubre de 2016 y hasta ahora han entregado unas 2.400 unidades de sangre.

Otro estudio, esta vez de la Asociación Médica de Estados Unidos, ha demostrado que los drones pueden llegar hasta 17 minutos antes a un destino que una ambulancia. En dicho estudio, iniciado en octubre de 2016, instalaron desfibriladores que pesan menos de un kilo y colocaron una cámara y un dispositivo GPS para seguir la ruta del dron. Con resultados muy favorables, los investigadores pretenden empezar a asistir a las víctimas de paros cardíacos de esta forma.

Hay muchos más ejemplos que podríamos mencionar, todos con resultados positivos que demuestran que, bien empleados, los drones podrían ser una herramienta fundamental para salvar vidas.

Un registro global de drones para la ONU

El registro de todos los drones en una base de datos a nivel global. Eso es lo que busca la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de las Naciones Unidas para poder identificar y controlar con facilidad a los propietarios y operados de los aviones no tripulados.

Con esta base de datos, la OACI sería capaz de acceder a la información sobre los distintos usuarios con suma facilidad, en caso de que uno o varios drones hubieran sido empleados en actos ilegales como el contrabando. Hay que tener en cuenta que la OACI no tiene poder sobre la regulación de los drones en cada país, por lo que su intervención serviría únicamente para dar apoyo a las autoridades locales.

De momento sigue siendo un misterio qué instituciones podrían llevar a cabo este registro global, una tarea que la OACI no ha descartado realizar pero que podría disparar las críticas de los usuarios celosos de su privacidad. Así ha sido el caso de Estados Unidos, donde la Administración Federal de Aviación (FAA) ya propuso crear una base de datos similar, provocando una reacción negativa por parte de los usuarios que acabó con la anulación de la iniciativa.

Por su parte, los fabricantes de drones consideran que una legislación mundial como la que propone la OACI es la mejor opción. “Están preocupados de que Europa cree un conjunto de normas, Estados Unidos un segundo y China un tercero” ha explicado el director de la organización, Stephen Creamer. “Y tienen que construir un dron de forma diferente en estos diferentes entornos”. Con la regulación ofrecida, los usuarios podrían usar sus drones en otras partes del mundo sin arriesgarse a infringir alguna ley extranjera, lo cuál no será sería una ventaja para ellos, sino también para las compañías encargadas del proceso de fabricación.

Sólo queda esperar para ver si esta base de datos acaba llevándose a cabo, o si la propuesta termina cayendo en saco roto como en Estados Unidos.

 

 

 

 

 

La DGT incorporará drones para dar caza a los infractores

Los drones serán la nueva herramienta de la Dirección General de Tráfico (DGT) para dar caza a los infractores en las carreteras españolas. Así lo han anunciado recientemente, asegurando que el plan permitirá “importantes mejoras en la seguridad vial”.

Como parte de este plan estratégico para mejorar el control del tráfico y su regulación, se podrá escoger el medio aéreo que mejor se adapte a la tarea a desempeñar, ya sea avionetas de ala fija o los ya mencionados drones. Tráfico pretende combinarlos con la actual flota de helicópteros Pegasus, renovando las unidades más obsoletas.

Por ahora este plan sólo se halla en fase de pruebas, pero en poco tiempo serán una realidad. ¿Pero por qué drones? El motivo de haber escogido estos vehículos no tripulados se debe a dos factores clave: a que son muchos más económicos que los helicópteros empleados actualmente, y que pueden volar en condiciones insoportables para los pilotos de vehículos tripulados.

Este plan ya lleva tiempo preparándose en Francia, donde durante diez semanas se han probado dos prototipos de estos vehículos en la región de l’Oise. La conclusión es la misma, que económicamente el salto es vital, por lo que se podría vigilar muchos más tramos peligrosos con la misma inversión.

“Este tipo de aeronave podría complementar el resto de medios aéreos y terrestres con los que contamos y ampliar la actual cobertura de vigilancia área del tráfico en carretera para determinados operativos y para el control de conductas de riesgo en las vías” ha explicado Gregorio Serrano, director de la DGT.

Así que sí, muy pronto habrá dos cosas claras: las multas nos vendrán caídas del cielo y no servirá de nada reducir la velocidad al acercarnos a un radar. Sólo queda esperar para ver el impacto que el uso de drones tiene en la recaudación anual de la DGT.

 

Drones en pro del medio ambiente

Las potenciales utilidades de los aviones no tripulados no dejan de crecer. El uso de drones promete traer multitud de cambios en los próximos tiempos, ya no sólo a nivel técnico o de ocio, sino también en términos de protección del medio ambiente. ¿El caso más reciente? El del cuidado del aire en la ciudad china de Dongguan.

Considerada una de las “ciudades-fábrica” con más producción de China (abastece diversos bienes a todo el mundo), Dongguan es también un nido de contaminación, un problema que no tiene fácil arreglo. Con más de 900.000 fábricas registradas, la calidad del aire en Dongguan deja mucho que desear. ¿La solución? El uso de drones para mejorar la calidad de dicho aire.

Concretamente, lo que estos drones hacen es volar a aproximadamente unos 100 metros de altura, estando equipados con unos sensores especiales capaces de detectar ocho sustancias contaminantes del aire. Por ejemplo, químicos orgánicos, dióxido de sulfuro, dióxido de nitrógeno y partículas 2.5. Además, transmiten su posición y los datos detectados por dichos sensores. De esta forma, en menos de media hora generan un mapa con los niveles de sustancias contaminantes. En caso de necesitarse intervención, envían una notificación a los funcionarios de medio ambiente, que son responsables de ponerse en contacto con la fábrica causante de esos niveles anormales e imponer sanciones.

El uso de estos drones con sensores arrancó a principios de 2017, siendo una evolución del anterior modelo que únicamente sacaba fotografías.

Scifly Tech es la desarrolladora de los drones junto con la Guangdong IntelFlight UAV Ltd. Su fundador, Jiang Shutong, asegura que una de estas máquinas es capaz de realizar el trabajo de más de 60 inspectores de medioambiente. Un ejemplo más de cómo la tecnología de drones puede cambiar nuestro día a día.