Drones 3D para la agricultura en África

Disponer de imágenes áreas de sus terrenos ayuda a campesinos a mejorar sus cultivos

Predecir el rendimiento agrícola, elegir las plantaciones más rentables y planificar el futuro de los cultivos es el sueño de muchos campesinos, que gracias a la posibilidad de monitorear los terrenos desde lo alto podría hacerse realidad.

La hacienda agrícola de Keimetit Chemilel, emprendedor agrario de Kitale, en el Rift Valley de Kenia, ha comenzado a utilizar helicópteros para visualizar sus cultivos de verduras y cereales. Sin embargo, una solución de este tipo no está al alcance de todos, en particular de los pequeños productores africanos.

Luke Wijnberg y Chris Williams son dos jóvenes sudafricanos fundadores de 3Drone Mapping, una startup tecnológica que utiliza drones para realizar el mapeado de fincas, con el objetivo de ayudar a los campesinos a entender qué sucede en sus terrenos a través de la vista aérea. “Provengo de una familia de geómetras y topógrafos y he seguido realizando estos trabajo durante ocho años en Sudáfrica”, cuenta Luke. Desde muy joven se apasionó por el estudio topográfico, y comprendió que la medición tradicional de la tierra no estaba respondiendo a las exigencias del mercado. Junto a Chris Williams, amigo y gurú informático, los dos emprendedores decidieron transformar el antiguo oficio de la planimetría de superficies agrarias con la ayuda de las últimas innovaciones tecnológicas.

Los drones son objetos voladores no tripulados, guiados con un control remoto o un ordenador a bordo. Con forma de juguete, el dron es en realidad un aeroplano miniatura con videocámaras incorporadas. Llamados también Unmanned Aerial Vehicles (UAV), son ampliamente utilizados por la industria cultural para realizar imágenes aéreas, principalmente para películas o vídeos musicales. Sin embargo, cada vez es más frecuente su uso en la agricultura, pues el estudio topográfico de los terrenos contribuye a optimizar la producción.

Una foto realizada por el equipo de 3Drone Mapping durante el estudio de un terreno.
 Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), 780 millones de personas de países en vías de desarrollo y 15 millones de personas en los llamados países desarrollados sufren hambre crónica. Una de las causas de la inseguridad alimentaria es la dificultad de los campesinos de todo el mundo de hacer frente a diferentes problemáticas relacionadas con la producción, como las epidemias en los cultivos, el cambio climático y las sequías, las previsiones meteorológicas y otros factores.

Lawrence Kigoru, director del departamento Livelihood and Resilience de la ONG internacional World Vision, asegura que es importante contar con el apoyo de las nuevas tecnologías para responder a la inseguridad alimentaria, e innovaciones como los drones pueden ayudar a reducir esta problemática en África, aumentando la producción agrícola. “Es difícil enseñar a los campesinos a utilizar esta tecnología”, continúa Chris Williams, uno de los fundadores de 3Drone Mapping. “Por eso ideamos un método más sencillo en el que nosotros mapeamos los terrenos con los drones y ofrecemos directamente a los campesinos las imágenes y los mapas de sus fincas”.

La empresa ofrece diversos tipos de imágenes capturadas en tiempo real dependiendo del tamaño del terreno. “Para un espacio de 300 hectáreas, por ejemplo, producimos una orthophoto, una foto en alta resolución que captura los contornos de la tierra y que cuesta 2000 dólares”, explica Luke de 3Drone Mapping. El servicio ayuda a optimizar el tiempo de control y monitoreo de los terrenos, comprender rápidamente si hay presencia de enfermedades en las cosechas, o cultivos que resembrar. Los productores que no poseen grandes terrenos pueden asociarse entre ellos para visualizar sus terrenos con fotografías de alta calidad, pagando cada uno una parte del precio total.

Un proyecto que requiere tiempo, investigación y una inversión de 30.000 dólares, que en algunos países como Sudáfrica y Kenia ha encontrado algunos obstáculos. La creación y el uso de drones es un trabajo bastante dispendioso, factor que no permite una difusión a gran escala y que ha llevado a Luke y Chris a trabajar con empresas agrícolas de otros países africanos como Mozambique, Tanzania y Mauricio, que cuentan con una legislación más flexible y un mercado más accesible. “El software utilizado para pilotar un dron es bastante costoso, lo que genera que el coste final del producto sea muy elevado”, explican los fundadores de la startup. “Además, para manejar un dron en Sudáfrica es obligatorio poseer una licencia de piloto, que cuesta más de 10.000 dólares”.

Para hacer frente a estas dificultades, compartir experiencias e intercambiar consejos e ideas, una comunidad online de usuarios y apasionados de los drones para la agricultura, The Unmanned Aerial Vehicles for Agriculture (UAV4A), ha creado una plataforma web de colaboración, que facilita el acceso a información sobre la reglamentación relativa a los drones en diferentes países, y asesoría a los países que aún no cuentan con ella. UAV4A, gestionada por el Technical Center for Agricultural and Rural Cooperation (CTA) y por el International Potato Center (CIP), tiene como objetivo ofrecer una red de soporte a gobiernos, individuos y empresas como 3Drone Mapping para optimizar la creación y difusión de drones para mejorar el manejo de los cultivos, el ganado, los bosques, la pesca y cualquier actividad relacionada con recursos naturales.

Amenazas como la violación a la privacidad y la seguridad, en el contexto internacional de la emergencia contra el terrorismo, obligan a algunos gobiernos a adoptar restricciones. Es el caso de la Aviación Civil de Kenia (Kenya Civil Aviation), que ha prohibido el uso de drones a ciudadanos que no posean una licencia expedida por el ministerio de Defensa. Por otra parte, agricultores propietarios de grandes extensiones de tierra como Keimetit Chemilel en Kenia, podrán sustituir el uso de helicópteros y vigilar sus terrenos desde casa, mientras un dron sobrevuela sus cultivos y le envía señales directamente a la pantalla de su dispositivo.

Este reportaje forma parte del proyecto Agritools, realizado con el apoyo del European Journalism Centre (EJC), y la financiación de la Bill e Melinda Gates Foundation.

Texto original: “http://elpais.com/”, “Drones 3D para la agricultura africana” 

Los drones ya salvan vidas en Ruanda

Ruanda es uno de los primeros en emplear vehículos aéreos no tripulados para realizar la entrega de sangre y medicinas

Un pequeño avión no tripulado surca el cielo de la región de Muhanga en el lado occidental de Ruanda. Pasa a toda velocidad y lanza una caja roja que cae suavemente con la amortiguación de un pequeño paracaídas. Con precisión casi quirúrgica, el paquete aterriza a la puerta de un lejano hospital del país africano. La caja roja, cargada de bolsas de sangre, ayudará a salvar la vida de una madre que acaba de dar la luz y necesita una transfusión urgente. Entre la emergencia en el parto y la llegada del material sanguíneo, no han pasado más de treinta minutos.

La falta de acceso a materiales médicos y hospitalariosesenciales es un problema sanitario que ocasiona millones de muertes cada año en el mundo. Se calcula que se podrían evitar anualmente, por ejemplo, la muerte de más de 150.000 mujerespor la falta de acceso a la sangre y los hemoderivados (como el plasma sanguíneo) para transfusiones durante el parto.

Uno de los continentes más afectados es África, donde las zonas en conflicto, los terrenos accidentados y la precariedad de las infraestructuras son, en gran medida, los responsables de que más de tres millones de niños, menores de cinco años, mueran cada año por no tener acceso a medicamentos.

EL PROBLEMA

En Ruanda, con una población de más de 12 millones de habitantes (poco más que Portugal), las hemorragias post partoson, por ejemplo, la principal causa de muerte entre las mujeres embarazadas.

Eso ocurre porque la sangre y los hemoderivados requieren condiciones especiales de transporte, de almacenamiento, de condiciones de temperatura y, además, se estropea muy fácilmente.

Es el llamado ‘problema del último kilómetro’, traducido por la inadecuación de las condiciones logísticas para hacer llegar los materiales sanitarios a lugares remotos.

DRONES PARA SALVAR VIDAS

Ruanda, donde en la estación de las lluvias muchas carreteras simplemente desaparecen, es un ejemplo clásico del ‘problema del último kilómetro’. Pero en la última semana el país ha dado un paso innovador, en el continente africano y en el mundo, al poner en marcha un servicio de entregas de material sanguíneo y hemoderivados transportados por drones.

Texto AlternativoUn drone aterriza en un colchón hinchable despues de regresar de una entrega en la región de Muhanga (Ruanda).

El Gobierno ha contratado a una empresa comercial que fabrica y opera ‘drones’ para hacer llegar el material a 21 hospitales y centros médicos lejanos y de difícil acceso por tierra, en la región occidental del país.

A partir de ahora, el personal médico podrá pedir el material sanguíneo que necesite, a través de un simple mensaje de texto por teléfono móvil. Inicialmente serán 15 drones, con una autonomía de alcance de más de 150 km de distancia, resistentes a vientos y lluvia y que pueden transportar un kilo y medio de sangre, que es lo suficiente parasalvar la vida de una persona.

SIN ATERRIZAJES

Una vez recibido el mensaje en la base de la empresa que los operará, el dron es cargado en cuestión de minutos y lanzado por una catapulta, que le hace alcanzar una velocidad de hasta 100Km/h.

Texto AlternativoUn ingeniero prepara la catapulta para lanzar un drone y realizar una entrega de material sanguíneo en Ruanda.

Aunque la técnica en sí no es nueva (Amazon se hizo famosa por su estrategia de entregas con uso de drones), en Ruanda, la novedad está en que los ‘drones’ no aterrizarán. Los productos serán lanzados desde el cielo en un embalaje especial y con la caída amortiguada por un pequeño y resistente paracaídas.

Los 15 ‘drones’ serán guiados por GPS y enviarán todos los datos del vuelo y de la entrega a la base y al sistema de tráfico aéreo de Ruanda, a través de la red de teléfonos móviles. Las operaciones permitirán que el material llegue mucho más rápido que por tierra, dado el tamaño del territorio.

Texto AlternativoUn drone de la compañía Zipline lanza una caja cargada con material sanguíneo para atender a una llamada de emergencia de un hospital en Muhanga (Ruanda).

LA EMPRESA

La empresa responsable por la fabricación y operación de los ‘drones’ es Zipline. Una ‘start up’ estadounidense, y tiene su sede en California. Entre sus fundadores e ingenieros están expertos con experiencia en empresas como Boeing, Google e, incluso, de la NASA.

El Periódico ha hablado con uno de los responsables de Zipline, Justin Hamilton, sobre el proyecto. Hamilton ha definido a la empresa de la siguiente manera: “Somos una compañía comercial con una misión social. Cada vuelo que hacemos es para salvar una vida”.

Sobre las operaciones ha aclarado que inicialmente operarán hasta 150 vuelos y entregas diarias: “Tenemos condiciones de dar respuesta a los encargos en un plazo de solo 30 minutos. El gobierno solo nos pagará por cada entrega con éxito”.

Texto Alternativo

Un ingeniero monitora el vuelo del drone durante el vuelo en misión de entrega de material sanguíneo, desde la base de operación al sur de Kigali (Ruanda).

Además de las ventajas sociales y humanitarias que supondrán las operaciones, Hamilton ha defendido el aspecto económico del contrato firmado con el Gobierno: “Los costes de las entregas son iguales a los costes actuales de las que se intenta hacer por tierra, muchas sin éxito. Nosotros garantizamos que el material llegará a su destinatario final. Eliminamos la ineficiencia, el desperdicio y la expectativa es la de que los costes caigan, conforme la demanda aumente”.

El contrato entre Zipline y el gobierno de Ruanda, que inicialmente es de tres años, solo prevé la entrega de sangre y hemoderivados, pero Hamilton augura que muy pronto lo extenderán para entregas de medicinas y vacunas.

Con relación al temor de que los ‘drones’ acaben en manos demilicias o grupos terroristas, Hamilton ha aclarado que la empresa está desarrollando un programa educativo con la comunidad local: “Queremos estar seguros de que la gente sepa que los drones están aquí para salvar vidas y no matar. Además, dado nuestro método de operación, sin aterrizaje, somos las únicas personas que mantendremos contacto físico con nuestros ‘drones’.

DEL GENOCIDIO A LA TECNOLOGÍA

Conocido como el país de las mil colinas, Ruanda andaba desaparecida de los periódicos después del genocidio de 1994. El país reaparece ahora con un ejemplo de uso pacífico y humano de la tecnología, para hacer frente a un problema de infraestructura. Una solución que salvará a miles de vidas, como mínimo, en los próximos tres años.

Texto original: “http://www.elperiodico.com/”, “En Ruanda los drones ya salvan vidas” 

Drones para vigilar ganado de montaña

drone+and+cow

Los ganaderos del valle de Estós, en el municipio pirenaico de Benasque, se preparan para dejar el cayado y servirse de drones, para vigilar el deambular de su ganado por los pastos que verdean en las montañas, así como para controlar su temperatura y determinar su estado de salud.

Se trata de un proyecto pionero e innovador en el que confluyen la tradición de una actividad esencial para la conservación del medio ambiente en las zonas de montaña, la ganadería extensiva, y la aplicación de las tecnologías más avanzadas y punteras para facilitar el trabajo de los pastores.

De la mano de la Escuela de Negocios del Pirineo (Esnepi), una iniciativa de Carlos Barrabés, y de la empresa especializada Hemav, los ganaderos de Benasque han comenzado a dar los primeros pasos de un proyecto en el que han volcado muchas ilusiones para el futuro.

En esta iniciativa confía el presidente de la Junta de Propietarios del Valle de Estós, Miguel Ángel López, quien es consciente de que el proyecto está en fase de desarrollo y pendiente de perfeccionar el sistema de sensores que permitirá controlar el estado de las reses.

López explica que todo comenzó a partir de la sugerencia de un ganadero de la zona, que planteó la posibilidad de utilizar drones para vigilar los desplazamientos de las vacas por la montaña.

A partir de ese momento, la idea corrió como la pólvora hasta llegar a manos de Carlos Barrabés, un emprendedor de Benasque que vio la potencialidad de la iniciativa y decidió respaldarla a través de la Escuela de Negocios del Pirineo.

La idea fue trasladada a la empresa Hemav de Barcelona, uno de cuyos propietarios, Carlos Ferraz, ingeniero aeronáutico nacido en Graus (Huesca), atisbó la posibilidad de aplicar tecnologías ya desarrolladas al funcionamiento de los drones a la vigilancia y control del ganado.

El presidente de la Junta de Propietarios de Estós se muestra convencido de que esta tecnología será una herramienta “esencial” para aumentar la productividad de la ganadería de montaña.

Los sensores que se proyectan incorporar a las reses emitirán datos por corta frecuencia al dron, que serán canalizados a un centro de almacenamiento en la nube ubicado en Barcelona antes de aparecer en el teléfono móvil o PDA del pastor.

Según López, esto permitirá detectar al momento datos sobre alteraciones de temperatura en las reses que indicarán si un parto es inminente o si padecen de alguna afección, cuestiones a las que no siempre llega a tiempo el pastor y que propician muertes en los rebaños que afectan a la ajustada rentabilidad del negocio.

El dron en desarrollo fue bautizado de forma inmediata con el nombre “isorigué”, palabra en patués (lengua vernácula de la zona) con la que se denomina al cernícalo, ave rapaz que se suspende en el aire para vigilar su territorio.

Si el proyecto llega a buen puerto, las más de 800 vacas que se trasladan los veranos a Estós para nutrirse de sus pastos estarán totalmente controladas, sin exigir los continuos y largos desplazamientos de los pastores, que podrán hacer el seguimiento desde un dispositivo móvil.

Aurelio García, portavoz de Esnepi, se muestra entusiasmado ante las potencialidades de un proyecto que abre un variado abanico de posibilidades y asegura que la utilización de estos drones evitará la muerte de reses durante la campaña de pastos, algo que considera “muy bueno” para un sector de rentabilidad “complicada”.

También se prevé que los drones dispongan de la tecnología suficiente para evaluar el estado de los pastos y seleccionar las zonas más adecuadas para el ganado.

La maquinaria está en marcha, con el objetivo de que un plazo de tiempo todavía sin determinar culmine el desarrollo de los sensores de control y la formación de las personas que pilotarán los“isorigué”.

“Si acertamos -afirma el portavoz de Esnepi- y conseguimos un modelo de gestión para la ganadería extensiva, conseguiremos una nueva economía que dará riqueza al valle”.

A pesar de que el proyecto sólo se ha presentado en una feria local en Benasque al no estar completado aún su desarrollo, ganaderos de otros lugares se han interesado por la idea.

Si la iniciativa prospera, todos los datos obtenidos en las distintas zonas de aplicación de los drones serán gestionados y difundidos desde Benasque.

Las posibilidades son infinitas, asegura García, ya que los drones proyectados han despertado también el interés para rescates de montaña o la prevención de aludes.

Texto original: “http://www.heraldo.es/”, “Drones para vigilar rebaños en el Pirineo” 

Los drones automatizados revolucionarán el sector

Tareas complicadas en entornos industriales que exigen precisión y destreza pueden automatizarse ya con drones que graban minuciosamente desde el aire por tiempo ilimitado gracias a una nueva plataforma con un sistema robotizado de cambio de baterías, que aspira a revolucionar los procesos industriales.

dronfenosa

La empresa israelí Airobotics ha desarrollado una solución altamente sofisticada con drones programables que ha empezado a instalarse con éxito en grandes instalaciones, tras superarse con ella dos de los principales desafíos que frenaban hasta ahora el trabajo con drones en la industria, en donde se exige una muy elevada profesionalidad, según sus responsables.

Uno, ampliar ilimitadamente el tiempo de vuelo de los drones más allá de los treinta minutos que suelen durar actualmente las baterías, y también en este caso, gracias a un sistema robotizado de recambio de pilas agotadas por otras nuevas, que permite a los drones recargarse solos y retomar rápidamente el vuelo para seguir trabajando.

Otro, garantizar el equilibro correcto y aterrizaje del artefacto no tripulado en determinadas condiciones meteorológicas, por ejemplo con viento de hasta 20 nudos (algo más de 35 kilómetros por hora).

El fundador y presidente de la empresa, Ran Krauss, ha avanzado en declaraciones a Efefuturo que la compañía se encuentra actualmente en conversaciones con las autoridades de regulación aérea de Australia y EEUU para exportar a esos países los servicios de esta plataforma con la que han empezado a trabajar en Israel Intel y una empresa química con muy buenos resultados, ha añadido.

Hasta el momento, Airobotics, una empresa emergente de base tecnológica ha levantado rondas de financiación por valor de casi 30 millones de dólares (26,7 millones de euros) y cuenta ya con un centenar de empleados (70 por ciento con perfil tecnológico).

Su fundador ha recordado que las funcionalidades de los drones aplicados a la industria son extensibles a todo tipo de ámbitos: vigilancia aérea, seguridad, control de robos, incendios, posibles fugas en instalaciones singulares, conservación de infraestructuras agrícolas o estudios energéticos, entre otros.

Los drones en la industria reducen coste de mano de obra al poderse prescindir de empleados sometidos a veces a tareas peligrosas gracias a estos artefactos, cuyos resultados profesionales son a menudo de más calidad que los humanos, según su fundador.

La plataforma de Airobotics es “altamente compleja”, con una tecnología probablemente “diez veces más sofisticada” que la de un dron convencional para consumo general, ha subrayado.

Una estructura similar a la de un contenedor industrial hace las veces de plataforma de aterrizaje del dron y es pieza clave para garantizar sus vuelos prolongados al incluir un sistema de robots que reemplaza en menos de cuatro minutos las baterías gastadas por otras nuevas y habilita al artefacto para retomar el vuelo solo o en compañía de otros.

Este sistema robotizado también se encarga de sustituir sensores, cámaras u otros elementos de los que está dotado el artefacto volador no tripulado para realizar sus trabajos.

Cada uno de los drones de la plataforma pesa unos 7,5 kilogramos y puede transportar uno más de peso, manteniendo su estabilidad de vuelo.

Un paracaídas incorporado en el artefacto volador, cuyo material es resistente al agua se activaría en caso de problema o fallos de funcionamiento y trasladaría hasta la estructura de recambio de baterías al dron, dotado de un radio operativo de 3 kilómetros.

La plataforma además de garantizar el vuelo seguro de los drones analiza toda la información recabada y es procesada con alta tecnología para determinar patrones con distintos parámetros que ayuden a optimizar los procesos industriales.

Uno de los objetivos futuros de la compañía es garantizar el vuelo de sus drones en condiciones meteorológicas extremas para extender su uso a países como Canadá con temperaturas muy bajas o con hielo y nieve.

Texto original: “http://www.telemadrid.es/”, “El aterrizaje de drones automatizados en la industria revolucionará el sector” 

Bells Beach a vista de dron

Bells Beach es una de las playas más importantes de toda Australia. Localizada a 103 km. al oeste de Melbourne, las poblaciones más cercanas son Torquay y Jan Juc. Toda el área de Bells está constituida por las playas de Southside, Centreside, Rincón, Winki Pop, Lowers y Lower Lowers, pero la más famosa es Bells, internacionalmente conocida por sus rompientes olas. Winki Pop también es conocida y del gusto de los surfistas ya que ésta siempre presenta buenas olas en diversas condiciones climáticas. Las olas de Bells son una de las mejores de Australia y del mundo, con olas bastante tubulares, rápidas y largas. La playa bells fue escenario de la película Point Break de 1991, en la que uno de sus protagonistas muere en la ficticia tormenta de los 50 años que afecta a dicha playa.

Mavic Pro (DJI) vs. Karma (GoPro): análisis

mavic vs karma

El mercado parece que necesita drones más asequibles, y las empresas están creando modelos algo menos costosos, que se encuentran al alcance del usuario ‘doméstico’ que quiere entrar en el mundo del pilotaje. También más manejables, pero no solo en el sentido del control, también en el hecho de poder transportarlos con facilidad.

Tanto GoPro como DJI han puesto sobre la mesa drones que se pliegan, que son fáciles de usar – no olvidemos las restricciones de vuelo -, y que siguen manteniendo un precio alto, pero claramente inferior al de un Phantom 4, pudiendo hacer mucha de las cosas que hace este, que claramente es la referencia en el mercado.

QUIEN ESTUVIERA ESPERANDO UN DRON MUY INFERIOR A PHANTOM 4 SE VA A LLEVAR UNA SORPRESA CON EL MINÚSCULO MAVIC. GOPRO POR SU PARTE TIENE COMO BAZA PRINCIPAL LA UTILIZACIÓN DE SUS CÁMARAS COMO PRINCIPAL ACCESORIO

Los tiempos de presentación han sido curiosos, GoPro nos enseñó Karma el pasado 19 de septiembre, y antes de que a los potenciales se les calentara el bolsillo – una semana más tarde -, DJI hizo lo propio con Mavic Pro. Sobre el papel, el dron de la marca china es más interesante y portátil que el de los americanos, pero cada uno tiene sus armas para cautivar a los interesados. Vamos a conocerlos mejor:

GOPRO KARMADJI MAVIC PRO
Dimensiones (plegado, en pulgadas)14,4 x 8,8 x 3,57,7 x 3,3 x 3,3
Peso1 kilo725 gramos
Velocidad56 Km/h65 Km/h
Tiempo de vuelo20 minutos27 minutos
CámaraGoPro Hero 5, Hero 5 Session, Hero 44K 30fps, 4K DCI 24fps
Detección de obstáculosNo
modo “Follow Me”No
Precio870 euros con mando pero sin cámara1.200 euros con mando

Cuestión de tamaño

Dimensiones

NO LOS HEMOS PODIDO VER JUNTOS PERO SI MIRAMOS LAS ESPECIFICACIONES, EN EL ESPACIO QUE OCUPA UN KARMA CABEN AL MENOS TRES MAVICS

Es la principal diferencia entre las dos propuestas. Aunque ambas nos hacen un favor plegando los brazos para las hélices, el pequeño Mavic es mucho más fácil de transportar gracias a un tamaño que prácticamente es un cuarto de las dimensiones de un Karma. Al fin y al cabo el dron de GoPro tiene el tamaño habitual en este tipo de dispositivos y necesitará una buena mochila para su transporte.

El Mavic es otra cosa, lo puedes meter prácticamente en cualquier sitio, además de ser bastante más ligero: casi 300 gramos menos, y eso que Karma no es especialmente grande. Otra diferencia la tenemos en las hélices, como podéis comprobar en las imágenes, al dron de DJI no hace falta que las quitemos para transportarlo, las hélices se pliegan hacia el cuerpo.

Lo que nos tiene que quedar claro es que al margen de tamaños, estos drones no son juguetes, tienen una gran cantidad de tecnología y no han sacrificado prácticamente ninguna posibilidad conocida en este floreciente mercado.

¿Cómo los controlamos?

Mandos

La segunda gran diferencia entre los drones está en el control. Mientras Karma viene con un mando con pantalla, el Mavic Pro ofrece uno de forma opcional, pero como hemos visto en drones den Parrot, es posible usarlo simplemente con un teléfono móvil – vía WiFi -. Mi experiencia dice que no es lo mejor, por las palancas y por la conectividad, pero ahí está la opción por si no quieres gastar tanto.

Comparando los controladores vemos que el de Mavic es como el dron, más pequeñito, pero deja espacio para colocar un teléfono que hará las veces de pantalla, como en Phantom 4. Otro añadido que ofrece DJI, relativo al control, son unas gafas DJI Goggles que nos permiten ver en primera persona lo que ve el dron en formato 1080p (utiliza la tecnología de retransmisión OcuSync, la misma que usa para el vídeo).

Cámaras GoPro o cámara integrada

Dedicamos un apartado a las cámaras ya que más que una diferencia más, es la principal diferencia. Es más, si no fuera por la posibilidad de quitar y poner cámaras GoPro, en el resto de apartados el Mavic le daría un buen repaso a Karma, pero esta posibilidad puede llegar a pesar bastante.

Camaras

QUE LAS CÁMARAS SE PUEDEN SUSTITUIR ES UN ASPECTO MUY IMPORTANTE: SE PUEDE ARREGLAR, MEJORAR, Y UTILIZAR EN TIERRA

Mavic no tiene una cámara que podamos quitar, sus especificaciones son las que son y si se rompe todo es más complicado y costoso de arreglar. En GoPro esto parece más interesante, ya que muchos de nosotros ya tenemos las cámaras y no es un gasto adicional a asumir, al mismo tiempo que podemos mejorar las capacidades de grabación consiguiendo una GoPro mejor. En él caben las cámaras GoPro Hero 5 Black, la Hero 5 Session, o las más antiguas Hero 4.

Obviamente la GoPro no se queda soldada al dron, la podemos sacar y seguir usando en tierra firme como hemos estado haciendo hasta ahora, es sin duda su punto fuerte. El de la cámara de DJI está en su especialización para grabar en las alturas, los chinos llevan diez años dándole vueltas a este asunto, y por calidad de grabación 4K y su estabilización/gimbal, no tenemos dudas de que estará al mejor nivel.

Comparando el máximo nivel posible de configuración tenemos que una Hero 5 Black puede con el formato 4K a 30 imágenes por segundo, mientras que la Mavic hace lo mismo, pero también puede con 24 imágenes por segundo en formato 4K ‘DCI’ (Cinema, algo más de resolución)

MUCHOS MODOS DE VÍDEO, CREATIVOS, Y UNA EDICIÓN MUY TRABAJADA POR PARTE DE LA COMUNIDAD GOPRO PUEDAN DARLE UN PLUS A KARMA

Hay modos de grabación en los que GoPro Hero 5 puede sacar ventaja, como el formato 2.7K donde puede registrar 60 imágenes por segundo, mientras que el Mavic se queda en la mitad de esa tasa. Lo mismo ocurre con 1080p y 720p, donde la GoPro se mueve en 120 y 240 imágenes por segundo, respectivamente (Mavic en 96 y 120).

Ambos cuentan con sistemas de estabilización de tres ejes basado en gimbal, que en el caso de Karma nos permite mover la cámara hacia abajo en 90 grados, mientras que Mavic Pro hace eso mismo y añade un movimiento lateral de 30 grados, como es habitual en drones DJI.

Karma Grip también suma

Nos gusta decir cosas positivas de Mavic, lo merece, pero GoPro también tiene sus armas, como el Karma Grip. Además de poder quitar la cámara y llevárnosla a cualquier sitio, nos ofrecen un estabilizador de mano y eso es un gran punto a su favor. Para algo parecido en DJI hay que elegir Osmo, un producto separado al dron, nada que ver con la idea de GoPro, con la cámara como denominador común.

Features Detail Grip V2

Mavic Pro: más rápido, más lejos, más vida

Lo de la velocidad en un dron es un concepto un poco complicado de comparar, muy condicionado por el medio en el que lo estemos utilizando (especialmente por el viento). En condiciones perfectas el Mavic Pro puede ir a 65 kilómetros por hora – es casi como un Phantom -, mientras que Karma se le acerca con 56 kilómetros por hora.

AUNQUE UNO TENGA CLARAMENTE MEJOR AUTONOMÍA QUE EL OTRO, EN LOS DRONES LA VIDA SE MIDE POR MINUTOS. ID PREPARANDO BATERÍAS

Los drones no se caracterizan por ser elementos con una gran vida de vuelo, rara vez veremos a uno comercial acercarse a la media hora de vida.

Aquí los números oficiales nos invitan a pensar que la cosa sigue igual, pero valoramos especialmente el caso de Mavic, que se acerca a los 27 minutos con un tamaño tan pequeño. En el caso de Karma, la cifra está en torno a los 20 minutos, así que ya sabéis, preparad baterías adicionales.

Ambos se mueven en categorías diferentes en cuanto a rango de uso. Mientras que Karma no va más allá del kilómetro, el dron de DJI puede irse a 12 kilómetros. Hablamos de vuelo, no de visualización en pantalla de lo que está grabando, que está limitada a 7 kilómetros.

DJI en otro nivel con la detección de obstáculos

Obstaculos

EL DRON DE DJI ES TAN INTELIGENTE COMO UN PHANTOM 4, COSA QUE NO PODEMOS DECIR DEL DE GOPRO. LA MARCHA CHINA LLEVA MUCHOS AÑOS TRABAJANDO LA MATERIA

Mavic Pro cuenta con un sistema compuesto decinco cámaras para detectar elementos, muy similar a lo que ya vimos en Phantom 4. El dron de DJI tiene un par de cámaras 3D apuntando hacia abajo y otras tantas mirando hacia el frente para detectar objetos en la dirección frontal de vuelo.

Es raro que en Karma no hayan colocado sensores en la parte inferior del dron, como cámaras y ultrasonidos que hacen al vehículo más estable cuando el GPS no está disponible, y ayuda a aterrizar mejor. El dron de GoPro no va a ser la mejor opción para volar en interiores.

Además de la detección de obstáculos, en Mavic Pro debemos sumar que el dron hereda modos autónomos de vuelo de su hermano Phantom -seguimiento, girar en torno a un elemento -, y suma otro como Gesture, que hace selfies aéreos cuando le damos la señal con una mano.

El precio cambia mucho si ya tienes GoPro

KarmaQue el mando, mochila, y el estabilizador, vengan en el paquete es algo a tener muy en cuenta en el precio final

Sobre el papel Mavic es una apuesta más potente tecnológicamente, pese a su tamaño, además de contar con los diez años de experiencia que lleva DJI en el sector. Pero GoPro juega su baza con las cámaras intercambiables, consiguiendo que acceder al “dron que graba” sea más asequible para los que ya tenga cámaras o las vayan a utilizar en más entornos. Karma viene acompañado además de un estabilizador de mano y un mando de control.

Comprar un Karma sin cámara en España son 870 euros – lleva el mando y el estabilizador -, mientras que comprar un Mavic con mando, son 1.200 euros. UnaGoPro Hero 5 son 430 euros, pero en pack todo sale por 1.200 euros. Yo diría que incluso en precio la propuesta de DJI es más interesante.

Creo que ahora mismo aparecen en un momento fértil, a un precio interesante para muchos que no son profesionales. El tiempo, el mercado, y las pruebas dirán cuál es mejor.

BoxEste combo son 300 euros más, los accesorios se pagan a un precio bastante alto en esto de los drones

Texto original: “http://www.xataka.com/”, “Mavic Pro vs. Karma: DJI y GoPro han creado los drones que estábamos esperando”